lunes, 4 de abril de 2011

Para muestra, basta un botón….o dos

Así dice el refrán muy sabiamente.

Algunos de los interrogantes que muchos nos hacemos son, por ejemplo, quién redactó las preguntas de la consulta y si se pensaron con las vísceras o con el cerebro. También surgen algunas otras como las que tienen que ver con la finalidad verdadera de las mismas.

Ahí va un botón. La pregunta número 1 de los temas generales dice: “Con la finalidad de combatir la corrupción, ¿Está usted de acuerdo que sea delito el enriquecimiento privado no justificado?” (el subrayado es mío). Hace días que algunos pensantes habían visto la dificultad para fijar límites reales, no subjetivos, entre enriquecimiento no justificado, injustificado o ilícito por parte de los jueces. Los problemas han salido a la luz y ahora el Señor Presidente dice que donde dice –no justificado-, él quiso decir –ilícito- pero que el Tribunal Constitucional cambió la redacción. Este Tribunal responde que ellos no cambiaron el texto de esa pregunta, que no lo tocaron. ¿Quién redactó la pregunta y con qué intención? Hay bases para pensar mal y verla dirigida hacia sujetos políticos determinados.

Segundo botón. La pregunta cuatro de los mismos temas generales dice textualmente: “Con la finalidad de evitar los excesos en los medios de comunicación, ¿Está usted de acuerdo que se dicte una ley de comunicación que cree un Consejo de Regulación que norme la difusión de contenidos en la televisión, radio y publicaciones de prensa escrita, que contengan mensajes de violencia, explícitamente sexuales o discriminatorios; y que establezca los criterios de responsabilidad ulterior de los comunicadores o los medios emisores?” Hace sólo unos días, el Señor Presidente manifestó que la pregunta es irrelevante e innecesaria para lo que se pretende en la ley. Vuelvo a preguntar ¿quién redactó las preguntas? Si son innecesarias o no están bien redactadas, ¿para qué las publican? ¿Tenemos que ir a votar por algo que no vale o no es necesario?

Y es que hablando de preguntas no necesarias, también hay otras, como aquella de que sea un delito el no afiliar al trabajador a la seguridad social. Ya lo es, según una de las acepciones del DRAE: 1. m. Culpa, quebrantamiento de la ley. ¿Para qué la pregunta?

Pero es que la palabrita “delito” tiene varias acepciones y es bueno leerlas detenidamente. Hay una que transcribo y dice así:. ~ político 1. m. Der. delito que establecen los sistemas autoritarios en defensa de su propio régimen

Cuidado, entonces, con la palabrita porque un gobierno la puede aplicar siempre que le convenga en beneficio propio

Creo haber escuchado una vez al Señor Presidente decir que la pregunta relacionada con la muerte de los animales, direccionada intencionalmente a la denominada fiesta taurina, fue sugerida por un grupo de jóvenes quiteños que se oponen al espectáculo. Es de suponer que no serán aquellos que arman los espectáculos de violencia en las cercanías de la plaza de toros para protestar por la muerte de los animales. Los noticieros de esos días han dado buena cuenta de todo aquello. Allí, enardecidos por el alcohol, no se respeta ni a los vecinos, ni a los transeúntes ni entre ellos mismos. Aún conservo en mi retina la imagen de alguien de ellos en el suelo y pateado de forma inmisericorde y brutal por el resto. ¿Por qué no se pregunta sobre la conveniencia o no de esa violencia?

Hemos nacido libres, los creyentes decimos que así nos quiso Dios. Es muy triste ver cómo algunas personas destrozan su vida y a veces las de los suyos, en vicios como el juego, el alcohol, las drogas... De todos formas es su decisión, su problema, su irresponsabilidad si se quiere decir así. ¿Habrá que normar también para estos casos prohibiendo el trago, por ejemplo? Pienso que no. Sin embargo se nos pide que normemos el funcionamiento de los casinos, mejor dicho, que los prohibamos. ¿Quiénes van allí? ¿Cuántos van? Si lo hacen, es su problema, es su fallo y deben atenerse a las consecuencias. Siento que se respira mucha demagogia en el ambiente y hasta un tufillo de fundamentalismo barato.

viernes, 25 de marzo de 2011

De coles a nabos…

Y la consulta popular, referéndum… viene. En Ecuador es obligatorio votar, algo que no se compadece con la libertad individual, especialmente en algunos casos.

Los datos cuentan que un porcentaje enorme no sabe ni siquiera cuántas preguntas son y menos cuál es su contenido. Algunas, como las dos primeras, parece fueron redactadas para expertos en el tema porque, el común de los mortales no entiende, no entendemos ese lenguaje y menos las intenciones…

¿Y entienden la que pregunta sobre el enriquecimiento dizque ilícito? Alguien se preguntaba sobre cuál es la frontera para que un juez (y no olvidemos que cada juez es un mundo…) califique con justicia lo que será enriquecimiento "no justificado", o "injustificado"o "ilícito" para que sea un delito. Los bienes raíces se justifican con escritura pública, los vehículos con la factura, ¿y lo demás? Nadie guarda papeles y recibos para justificar que su progreso económico tiene fuentes honradas. De todos modos ya existen leyes que sancionan lo incorrecto.

¿Hemos pensado cuántos son los que utilizan los casinos? El porcentaje debe ser mínimo en comparación con la población de ciudades como Quito o Guayaquil. ¿Se pretende, entonces, obligarnos a una forma de comportamiento porque al gobernante así le parece? El que tenga dinero y lo quiere poner en juego, es cosa suya. ¿O es que están de actualidad los talibanes?

El seguro de los trabajadores es obligatorio; eso lo saben patronos y trabajadores. Si alguno incumple, tiene sobre su cabeza, especialmente el empleador, la espada de Damocles. La experiencia lo confirma, las sanciones han sido muy altas hablando en términos monetarios. ¿Para qué, entonces, esta pregunta?

Y no hablemos de toros y gallos porque tal vez se escondan otros intereses detrás de la pregunta. No asisto a ese tipo de espectáculos, pero pienso que no puedo meterme en la decisión personal de quien sí va; sus razones tendrá. Tampoco me gusta el boxeo, más violento que lo anterior, ni sus derivaciones. ¿Será que estamos en un momento en que hay que dedicarse a prohibir todo aquello que al mandatario no le gusta?

En fin, escuché a un personaje relevante del régimen que dijo votaría todo sí porque respalda al presidente….o sea, respondo sí porque lo pregunta él.

¿Y se justifican 30 millones para preguntarnos algo que se puede resolver o intentar por la vía normal? Claro, la consulta, dicen, es la forma más democrática de gobierno. Y también el camino para buscar otra posible paliza a la oposición y tener un motivo más para mandar sin control porque se ganó una elección más….

¿Cuánto cree que vale su buen nombre o, para mejor entenderlo, su honra, su honor? Siempre se dijo que la honra de las personas no tiene precio. Pero ya ven que no es así. La de algunos vale, 300.000 dólares en algún caso, y hasta 10.000.000, sí, diez millones en otro, y hasta más. ¿Y la tuya y la mía cuánto valen? Las nuestras nada o casi nada, como tampoco la de las personas que han sido insultadas, vejadas, humilladas…públicamente en las sabatinas.

Los obispos, los curas…..a su iglesia, a lo espiritual…. ¿No son ciudadanos, entonces? ¿No pueden opinar sobre un evento social y político como una consulta? Bueno, sí pueden hacerlo si aplauden al que pregunta, de lo contrario, no. Pero el que pregunta, sí puede meterse en el trabajo de la iglesia y amenazar con expulsar a quienes, dice, no hacen trabajo social. ¿Pero no dicen que únicamente a lo espiritual deben dedicarse? Como que los cristianos fueran espíritus invisibles, claro, que ni comen ni trabajan, ni sufren…

“Cuarenta años ya son suficientes” rezaba una pancarta en la manifestación social-religiosa que se realizó en Sucumbíos. Pienso que sí, que 40 años son demasiados no sólo para Gadafi sino para un obispo también. Porque, sin desconocer el trabajo espiritual y social de la misión carmelita, 40 años, repito, crean dependencia y hasta rutina. Los cambios son buenos casi siempre. El no aceptar esto produce lo que se está viendo, el problemita de los primeros tiempos: yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cristo…. Un problema que San Pablo ayudó a solucionar fácilmente. Lean la carta.

jueves, 17 de marzo de 2011

Otro loco en el poder

Por: Ángel Lombardi
TalCualDigital.com Caracas. Opinión | 17/03/2011

En estos días de la Ira Árabe que está produciendo tantas noticias importantes y particularmente unas muy gratas como es la salida ignominiosa del poder de unos tiranos y dictadores cuya característica común era la larga permanencia en el poder, la corrupción y el desprecio por sus pueblos.
Sobresale en particular el libio Gadafi, espécimen modélico para la psiquiatría. Un especialista dice al respecto: "es imposible que Gadafi dé su brazo a torcer... no hay manera de cambiar sus ideas, ni siquiera funcionan los fármacos en esta gente... No tiene salida con su personalidad y sus circunstancias, no entra en su pensamiento ni la posibilidad de rendirse, ni exiliarse ni suicidarse... su única salida es la muerte...”
Gadafi, en estos momentos, es una persona enferma y trastornada, aislada de la realidad, desesperada. "Gadafi en estado paranoico". Este personaje de tragedia y risa, un poco como El Gran Dictador de Chaplin, con sus trajes estrafalarios, su narcisismo incurable y su exhibicionismo de nuevo rico, lleva atormentando a su pueblo 42 largos años (lo que no habla muy bien por cierto del pueblo libio)y es un corrupto de marca mayor, junto a su familia y asociados.
El ladrón mayor de Libia y asesino consuetudinario es el 5to inversionista por volumen de la bolsa de Milán, accionista del Juventus y de uno de los grandes bancos de Italia.
Tiene inversiones cuantiosas en Inglaterra, EEUU y otros países; por sus "ahorros" lo llaman "El primer capitalista del mundo".
Si algo ha ayudado a comprender la naturaleza del poder y su necesario control y desacralización es la psicohistoria. Uno de los últimos libros emblemáticos al respecto es La salud mental y los políticos, de José Cabrera, psiquiatra forense que sostiene que Gadafi está en la fase final de un "cuadro paranoide activo" y que, según otro especialista, lo incapacita para aceptar cualquier crítica o duda sobre su persona. Además es particularmente peligroso porque es un paranoico con poder y puede dar rienda suelta a sus creencias de superioridad, a su narcisismo y a sus miedos; tiene manía persecutoria y piensan que lo quieren matar.
Fidel Castro, en la misma línea de conducta psiquiátrica, se ha inventado el cuento de que ha sobrevivido a casi 700 intentos de asesinato, mientras que otros paranoides en el poder hablan recurrentemente de magnicidio. Como diría la sabiduría popular: cada loco con su tema. Suetonio, el autor romano de La Vida de los 12 Césares, hubiera disfrutado mucho con los locos de hoy en el poder, aunque él tuvo una muestra bastante significativa con Nerón y Calígula.
http://angellombardi.com

jueves, 17 de febrero de 2011

Otro temperamental…

Seguramente le conocen. Fue todo un espectáculo teatral, pero insulso, en aquel amago de juicio político que le plantearon al fiscal más elegante de toda la historia, al mejor vestido, al mejor actor y vocalizador de todos los fiscales, al más sexi; al que más edificios ha inaugurado con el dinero que le proporciona, a manos llenas, su gran amigo y compañero de aula; al que casi, casi, es lo único que ha hecho: hablar, agradecer, inaugurar, viajar… de fiscalizar, parece que casi nada.

Pero qué me pasó, se me fue la cabra al monte. Estábamos con aquel asambleísta que dirigió, dicen, a los forajidos. ¡Qué temperamental que es el hombre! Y su vocabulario es lindo…para la galería que sabe le aplaude y vibra con su ardor.

Dicen las malas lenguas que convirtió a una emisora en tribuna personal para vociferar sus ideas políticas (cosa que ahora considera como un pecado merecedor del infierno y de una ley de comunicación que controle a los periodistas-políticos…) sus denuncias y demás linduras. Dicen las malas lenguas que la emisora era el periodista y el periodista era la emisora….no había más.

Gritó y enardeció a sus oyentes hasta botar al gobernante y convertirse en poco tiempo más, en un “valiente y generoso defensor de la causa…” También dicen esas malas lenguas corruptas y vendidas al poder económico de no se sabe quién ni en qué sitio del continente, que la emisora amiga hizo buenos contratos con el papá gobierno….para ensalzar la obra de la revolución, por supuesto. Pero que nadie sabe dónde está ese dinero o en qué se gastó.

Y el temperamental radiodifusor vuelve a gritar, a insultar, a retar (no sabemos si a duelo con espada o con guantes) al pobre diablo que se atrevió a investigar sus andanzas como periodista radial y asambleísta, a la vez.

No cabe duda que nuestro temperamental personaje tiene barra en aquel ring. Por supuesto que no necesita quien lo defienda, es muy valiente él, basta que suelte su lengua….pero le defendieron, le protegieron desde los niveles del cuadrilátero, perdón, del semicírculo y desde lo más alto (otra vez perdón, que no estoy hablando del alto cielo…).

Luego de todo este lío, de este teatro….los trapos sucios se van al limbo y end. Todo fue una patraña preparada por los “sicarios de tinta” y no ha motivo de más investigación porque las denuncias ya reposan en paz (no sabemos hasta cuándo) en el limbo de los justos. El “llorón” quedó como el feo y tonto de la película y la revolución triunfó, una vez más, de los oportunistas y buscadores de pantalla…..¡Cómo van a creer estos desnutridos, corruptos y envidiosos que les vamos a ceder la tribuna! El teatro, el escenario y los actores son, en su totalidad, de nuestra compañía y no queremos competencia alguna en el camino.

Todo parecido con la realidad es pura coincidencia


Médicos de la antigüedad como Hipócrates (460-370 aec) y Galeno (129-200) distinguían cuatro tipos de temperamentos, considerados como emanación del alma por la interrelación de los diferentes humores del cuerpo (sustancias básicas –líquidos-, cuyo equilibrio indica el estado de salud de la persona. Estos fueron identificados como bilis negra, bilis, flema y sangre.):

1.- Sanguíneos, las personas con un humor muy variable.

2.- Melancólicos, personas tristes y soñadoras.

3.- Coléricos, personas cuyo humor se caracterizaba por una voluntad fuerte y unos sentimientos impulsivos, en las que predominaba la bilis amarilla y blanca.

4.- Flemáticos, personas que se demoran en la toma de decisiones, suelen ser apáticas, a veces con mucha sangre fría, en las cuales la flema era el componente predominante de los humores del cuerpo.

La ciencia moderna puede explicar el tema de forma distinta, pero la realidad no ha cambiado. Nacemos con el predominio de alguno de esos humores y a veces mezclados. Así somos, dirán algunos, pero es cierto que las manifestaciones de esos humores pueden ser educados hasta cierto punto.

Lo que nos preocupa es si un flemático, por ejemplo, es la persona apropiada para cualquier tipo de trabajo o responsabilidad, sin decir con ello que sea negado para el caso. Sin embargo, la experiencia nos dice que no todos los temperamentos son buenos para todo cargo. Raro que encontremos un cirujano, un dentista, un filósofo, un inventor, un matemático o un relojero colérico.

HABLEMOS DEL COLÉRICO.-

El colérico es de un temperamento ardiente, ágil, activo y de voluntad fuerte, se cree autosuficiente y muy independiente. Le resulta fácil tomar decisiones por su cuenta y por cuenta de los otros también.

Para el colérico la vida es actividad. Posee una mentalidad práctica y aguda y por eso toma decisiones útiles en forma instantánea y acertada a veces.

Al colérico no le asustan las adversidades ni la presión de la opinión ajena. El colérico es un líder nato, natural, fuerte.

Su aspecto emocional es el menos desarrollado. No siente compasión por otros fácilmente, ni lo demuestra ni lo expresa. Busca preferentemente valores más utilitarios y productivos.

El colérico tiende a ser dominante, autocrático y autoritario y usa a la gente sin vacilación a fin de lograr sus fines. Tiene una mente bien organizada aunque le aburren los detalles.

Toda profesión que requiera liderazgo y productividad es adecuada para el colérico. Le gustan las tareas de construcción porque es una actividad muy productiva. El colérico es desarrollista por naturaleza, sueña con construcciones y maquinarias abriendo caminos

Como los coléricos son malos para delegar responsabilidades, terminan haciéndolo todo ellos mismos. No es perfeccionista, prefiere hacer muchas cosas bastante bien que pocas perfectas.

El colérico se desenvuelve muy bien en el comercio, en la enseñanza de asignaturas prácticas, en la política, en funciones militares…

El colérico es tan optimista que rara vez fracasa, excepto en su propia casa.

DEBILIDADES DEL COLÉRICO.-

El enojo y la hostilidad. El colérico es extremadamente hostil. Algunos aprenden a controlar su ira, pero siempre es una posibilidad en ellos el fácil estallido. Comprueban fácilmente que sus estallidos asustan y los usan como forma de conseguir lo que quieren, es decir, salirse con la suya.

El enojo del colérico es peligroso. Puede herir a los demás con toda intención y gozarse de haberlo hecho.

El colérico da portazos, golpea la mesa, grita en el micrófono sin discreción. Cualquier cosa que se cruce en su camino y que deje funcionar a su gusto, experimentará los efectos de su cólera.

Al colérico no se le pasa el enojo tan fácilmente, puede arrastrar su encono durante un tiempo increíblemente largo. Será por eso que a los cuarenta años de edad anda con úlceras estomacales.

Cruel, cortante y sarcástico. Nadie pronuncia con su boca comentarios más ácidos que el colérico, y siempre está preparado para un comentario cortante que es capaz de aniquilar a los que se sienten inseguros y demoler a los menos combativos. A su paso va dejando una estela de casos psíquicos y de personas heridas .

Frío y sin afecto. El colérico es el que evidencia menos afecto y se neutraliza ante la idea de hacer alguna demostración pública de afecto; su rigidez emocional rara vez le permite derramar lágrimas.

Insensible y desconsiderado. Paralelamente a su natural falta de amor, es la tendencia a ser insensible a las necesidades de los demás y desconsiderado acerca de sus sentimientos.

Porfiado y terco. Toma decisiones rápidamente, sin consideración y análisis adecuados, y una vez que lo ha hecho es prácticamente imposible que cambie de parecer. Es neutral en muy pocas cosas y terco en todas.

Astuto y dominador. Una de las características del colérico es su inclinación a proceder con astucia para lograr lo que quiere. Rara vez acepta un no como respuesta y con frecuencia recurre a cualquier medio para alcanzar su meta. Si tiene que adulterar las cifras o las realidades y torcer la verdad, rara vez vacila, porque el fin justifica los medios. Cuando necesita un favor se convierte en un sanguíneo con su gran capacidad persuasiva, pero en el momento que se le da lo que busca, se olvida de que le conoció.

Resumiendo en pocas palabras, diríamos que el colérico: habla demasiado, emite opiniones infundadas, enojadizo por naturaleza, déspota…pero siempre justifica sus acciones.

La combinación de sanguíneo-colérico acarrea más aspectos negativos. Si la persona no ha tenido una buena educación moral, espiritual, y un equilibrio social dentro y fuera del hogar, se convertirá en un hablador extremo, chabacano, resentido, dogmático, ruidoso, precipitado, imprudente, descuidado y olvidadizo. Si no ha cultivado sus habilidades intelectuales, se volverá una persona superficial, mandona e intolerante, con un vocabulario hiriente y mordaz.

La pregunta que nos hacemos es sencilla: ¿Es un colérico la persona más apropiada para ocupar la responsabilidad de dirigir un país? Cada uno tiene su respuesta.



Y se fue otro….. ¿Quién sigue?

Como decía uno: “la cosa está que arde por aquellos lugares”. Sin duda que tal es la impresión que el mundo tiene sobre una lista de regímenes africanos y del Medio Oriente. Primero Ben Alí, ahora Hosni Mubarak.

Para quienes somos observadores lejanos, Mubarak era todo un personaje, un excelente interlocutor entre el mundo árabe e Israel. Muchas reuniones presidió con estos fines en tierras egipcias. Después de todo, da la impresión que se confiaba en él.

Tal vez fue esta faceta del exgobernante egipcio la que hizo que tuviera aliados en el mundo entero. Eso parece, al menos, que sucedía con la Unión Europea y Estados Unidos. Pero, claro, bien dicen que la procesión va por dentro.

Una vez más se cumple el dicho: el poder corrompe y si es por mucho tiempo y absoluto, corrompe absolutamente. En el mundo del internet, de las redes sociales, de las comunicaciones al instante, de la telefonía móvil, la gente ya no se come el cuento del gobernante bondadoso que se sacrifica por su país y por eso decide luchar hasta que la muerte o los achaques se lo impidan… porque resulta que no hay otro mejor…

La democracia no es la panacea, pero es la forma menos mala de gobernar, de poder convivir entre humanos, de respetarnos personal e ideológicamente hablando. La alternabilidad en el mando proporciona la oportunidad para que nuevas figuras, nuevos partidos, nuevas personas puedan plasmar sus buenas o equivocadas ideas de gobierno. El tiempo y las actitudes se encargan de hacer reflexionar a la gente sobre su elección.

Pero digo yo que alguna dulzura especial tienen que sentir estos gobernantes cuando les cuesta tanto dejar el puesto y prefieren ver a sus pueblos reclamando en las calles, corriendo sangre, pisoteando los derechos de las personas…

Y al fin, ya se sabe: los años, la corrupción, el poder, el abuso, la indecencia, los compadrazgos, los aduladores….permiten que el gobernante se llene de ambición y dinero. ¡Qué fácil es hacerse rico desde esos puestos! Hasta se puede pagar un millón de dólares a una artista por interpretar cuatro canciones que al hijo del jefe le encantan.

¿Y quién será el siguiente? Por aquellas latitudes quedan mandatarios que llevan muchos, muchos años haciendo de salvadores del pueblo, enriqueciéndose descaradamente y dando, ante el mundo, ostentación de poder, de riqueza, espectáculos de risa, que avergüenzan a cualquier persona sensata. Basta observar al presidente de Libia.

No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Lástima que, mientras tanto, mucha gente tenga que sufrir la influencia del abuso y del poder. A mirarse al espejo una vez más, aprendices de emperador de nuestro mundo americano. Por aquí tenemos alguno que los quiere emular y luego de doce años de manipular a su pueblo, teniendo en sus manos el chorro de dólares que le proporciona el petróleo…todavía no soluciona nada o casi nada.

La explosión de un oculto descontento o

El derrocamiento de Ben Alí

Veintitrés años ganando elecciones hasta por el 99.9% de los votos según los informes de los organismos respectivos.

Así, con esa cara de bonachón, de padre bondadoso, de salvador y orientador de la nación tunecina. Todo era paz y tranquilada (aparentes, por lo visto). Un país rico en cereales, en aceite, últimamente en vino y conocido por sus deliciosos dátiles.

El culto a la personalidad era notorio al turista. La foto de Ben Alí estaba en todas partes: en lugares públicos, a la entrada de las ciudades, en las oficinas de todo tipo, en la recepción de los hoteles, en los postes del alumbrado público cuando, con frecuencia notoria, se celebraban festivales en las ciudades, hasta en los baños de lugares notables y tal vez en los otros.

Unos le veneraban, otros pasaban de él. Y un grupo de jóvenes preparados e inconformes con la no alternabilidad del gobierno, cocinaban desde hace tiempo lo que se vio en los últimos días.

Y es que la regla tendrá sus excepciones pero en el caso presente parece ser que la norma se cumple una vez más: el poder corrompe y si el poder es absoluto, corrompe absolutamente.

Lo de siempre: el que se cree un mesías recorta las libertades, no le importan las injusticias sociales, la corrupción se instala en su casa y allegados y, para mantener la situación están los militares cuyos jefes se convierten en fieles servidores de su presidente olvidándose de sus reales objetivos.

“A la derecha, ven ustedes una de las casitas de nuestro amado presidente……”, decía con sorna manifiesta el guía turístico, un joven preparado e inconforme con la situación. Pues sí, era una de las “casitas”, porque tenía más.

Qué pena que el poder ciegue tanto a los gobernantes. Al parecer sólo escuchan a quienes les interesa la situación y no le cuentan jamás las manifestaciones de descontento que comienzan a aparecer hasta que explotan de mala manera.

Algunos gobernantes africanos sin duda que se habrán mirado al espejo de su colega y, si son inteligentes, deberán iniciar un camino de cambios políticos y sociales. Todos los que llevan más tiempo que el depuesto presidente, viven como príncipes y hasta con actitudes fuera de lo normal por sus exageraciones en gastos y lujos.

Algunos mandatarios de este lado del charco también tendrán que mirarse en el mismo espejo. El pueblo, al que no sabemos cómo, anestesian con bonos, discursos, sonrisas y ataques al pasado……poco a poco va despertando. La anestesia no dura indefinidamente.

Ojalá que Túnez se encamine por la senda correcta de libertad, justicia y unidad de sus ciudadanos.

Recuerdo con agrado a ese país y sus riquezas naturales y culturales.