jueves, 17 de febrero de 2011


Las “cláusulas” democráticas en nuestra América.

Las reuniones de organismos creados últimamente como UNASUR y otros más antiguos como la CUMBRE IBEROAMERICANA que se celebra estos días en Argentina, están siendo vistas en un panorama no tan claro desde el momento en que, un grupito de de gobiernos populistas encabezados por Chávez, las quieren manejar a su antojo con el visto bueno de la presidenta argentina y la poca valentía del resto de países que duermen tranquilos porque no les inquieta el monstruo de un golpe de estado. El caso es que, una vez más, Honduras no estará en la cita por presión del club de la ALBA, especialmente.

Con la famosa cláusula democrática que ya aprobaron en la reunión de UNASUR y la misma que proponen en la CUMBRE IBEROAMERICANA, y promovida por los mismos…., se demuestra una cosa que está bien clara: hay países, unos pocos, que sueñan con el derrocamiento, los golpes de estado, invasiones del imperio….y quieren contagiar con esa fiebre hasta a los más sensatos gobernantes americanos.

Las sanciones que aprobaron en la cláusula son demasiado duras porque quien las tiene que sufrir es el pueblo, no los gobernantes. Dichas sanciones están dedicadas a los países que intenten o logren derrocar un gobierno constituido “democráticamente”.

Pero me pregunto y mucha gente hace lo mismo: ¿Qué significa democráticamente? Los votos parecen ser, en algunos gobiernos, la razón para hacer todo sin consultar a nadie. ¿Será eso democracia? ¿Y qué decir de los gobiernos actuales que tienen su origen en un golpe de estado o que son herederos de lo mismo? Porque los hay de los dos tipos.

Estamos de acuerdo que el gobernante debe, tiene la obligación de completar el mandato para el cual fue elegido, aunque no lo haga para el gusto de todos. Diríamos que es la cosa de la democracia. Pero, otra vez me cuestiono, ¿Qué hacer con los gobernantes que, cubiertos bajo el manto de la democracia (los votos), elaboran Constituciones a su gusto o las manipulan según los intereses del momento (los votos), reforman Constituciones o se las pasan por alto cuando les conviene, y hacen que los períodos para los que fueron elegidos se alarguen indefinidamente o incluso se convierta en una cuestión de herencia familiar? ¿Se puede calificar moralmente, legalmente como constitucionales a esos gobiernos? ¿Es que acaso las leguleyadas puestas en marcha para seguir en el poder como seres indispensables, pueden ser la norma de un estado de derecho?

Y de esos gobiernos tenemos en América. En Venezuela de todos es sabido la manipulación que la Asamblea Nacional ha hecho y hace de todo. Su gobernante ha expresado en más de una ocasión que no encuentra todavía su sucesor, por lo tanto…. En Bolivia, su presidente dijo cuando fue elegido que no se presentaría a una reelección, pero ya “arreglaron” la Carta Magna para que pueda seguir hasta que…. En Honduras, respetando otras opiniones, quiso hacer lo mismo el míster Zelaya. Los organismos democráticos de ese país no pudieron convencerle que iba en contra de la Constitución. El resultado ya lo sabemos. En Nicaragua están en lo mismo. Organismos supuestamente democráticos que no tienen facultad para decidir lo que están decidiendo, quieren lo mismo: la permanencia indefinida del señor Ortega. Hace unas semanas, un general chavista anunció que si en el 2012 gana la oposición, simplemente no les dejarán tomar el poder. Su presidente, en vez de callarle, le asciende al grado máximo del escalafón. ¿No es esto un golpe de estado anunciado?

Y la pregunta cae por su propio peso: ¿HAY ALGUNA CLÁUSULA DEMOCRÁTICA PARA FRENAR LA AMBICIÓN DE PODER Y TIRANÍA DE ESTOS GOBERNANTES? Que lo piensen en UNASUR y que los gobernantes democráticos, que sí los hay, digan algo.

Y para terminar. Un gobernante de los del “club” dijo que únicamente los gobiernos progresistas “como los nuestros”…(¿¿¿???), están expuestos a sufrir golpes de estado. Pues qué raro, o qué atrevimiento hablar así. Eso quiere decir que el resto de países de nuestra América viven la infinita desgracia de estar gobernados por presidentes ignorantes, retrógrados, lacayos del imperio…..para utilizar su vocabulario. ¡Cuánta hipocresía!



LOS ENCARCELADOS CUBANOS, LIBRES PERO DESTERRADOS

Cuando el joven Zapata se consumía físicamente en su huelga de hambre exigiendo la libertad de los presos políticos (disidentes), ¿lo recuerdan? el gobierno cubano afirmaba no tener en sus cárceles presos políticos. Los plantones de las damas de blanco eran puro teatro de mercenarias pagada por el imperio…

Pero frente al total fracaso económico de los hermanos Castro, y aprovechando de la mediación de la Iglesia Católica y del gobierno de España, los Castro aceptan que sí tienen presos y que los soltarán de a poco… hasta que se pueda ver con apariencia “presentable”, sin duda.

Y resulta que, como muchos, no sé si por ignorancia o porque se pasan de tan bien pensados, verán en estos destierros cambios en el estado de “NO DERECHO” al que está sometido el pueblo cubano, no se dan cuenta que lo que busca el gobierno es la ayuda económica de la Comunidad Económica Europea, mas no la apertura democrática en la isla.

Los hermanos Castro no han liberado presos, HAN DESTERRADO PRESOS que es muy diferente y no se escribe lo mismo. Una señal de apertura al diálogo y a las libertades habría significado la excarcelación acompañada de la libertad para quedarse en Cuba o simplente marcharse. Pero no, en la isla son un peligro, la gente conocería, por su testimonio, lo que vivieron y en dónde vivieron. Y eso es malo para la revolución…

¿Se imaginan a estos hombres que llegan a Madrid bien vestidos, hasta con corbata, como un ejecutivo pudiéramos decir, los imaginan, digo, cómo estarían en las “elegantes y confortables” cárceles cubanas? Porque hay testimonios de los que han salido de esas mazmorras y describen aquellas maravillas….

El destierro es una de las penas más duras que le pueden dar a una persona. Es prohibirle vivir en su propia casa, en su propia tierra; es obligarle a dejar atrás y para siempre, sus raíces, sus intereses, sus amistades, sus costumbres…todo.

Pero me dirás que mucho peor es seguir prisionero….en Cuba. Tienes razón pero la justicia no se escribe así.

EN EL PAÍS DE LA CANELA…
Ya no es fácil ser periodista. Bueno, la verdad es que nunca lo fue, ni aquí ni en ninguna parte.
La historia que cuenta el periodista no es siempre del agrado de todos, por supuesto. Y peor aún de los gobernantes, cuando la historia no les favorece.
La prensa escrita, radio y televisión, como medios de comunicación social, son, normalmente, la herramienta que tiene el pueblo no comprometido con la política, para expresarse, opinar y enterarse de lo que, generalmente el gobernante de cualquier país, no le interesa que se conozca..
En la actualidad estamos viendo cómo hay periodistas “incómodos”, por decir lo menos, para los seguidores de una ideología y muy particularmente para los directores de la misma. Se dice que caen pesados porque no dejan hablar al entrevistado…. Cierto es que, a veces, nos pareciera que así es. Pero no debemos olvidar que, cuando un periodista invita o llama a alguien para hablar, averiguar, aclarar…ciertos puntos, es el periodista el que pregunta y con sus preguntas trata de esclarecer en el menor tiempo posible la duda.
Observamos, sin embargo que, el entrevistado, sea del color que sea, no responde fácil y escuetamente a las inquietudes, sino que, como dice la gente, se va por la tangente y se alarga en sus explicaciones, muchas veces innecesarias para el oyente pero sí para él, con la finalidad de distraer la atención sobre el cuestionamiento del periodista.
Ha periodistas deportivos, de farándula, políticos, … Hay algunos que, conocedores de lo que escriben (suele ser su especialidad) opinan sobre economía, trabajo, recursos, contratos, política… Para oficiar de columnista de opinión, nadie tiene necesidad de ser periodista profesional. Basta con que sepa comunicar y hacerlo bien. En este sentido, todos somos comunicadores porque todos tenemos algo que decir en determinado momento y nadie nos lo puede impedir ni nos pueden castigar por ello.
La realidad nos está diciendo que hay periodistas, “incómodos” que desaparecen de los medios televisivos, radiales y de prensa escrita. Dicen que hay presiones… Y puede ser. A la final, no hace falta matar a nadie para quitarle del medio. Hay muchas formas de presionar a la persona o al medio hay muchas formas de encadenar el pensamiento….
El pensar de ciertos gobernantes de la región es que los estados deben controlar los medios dizque para que no confundan al pueblo. Nosotros pensamos que es al revés la cosa: son los medios quienes tienen la obligación de controlar a los gobiernos para que su poder no se extralimite, para que, cuando pierdan de vista que fueron elegidos para servir a todos, alguien les recuerde, como a los antiguos generales romanos cuando volvían victoriosos: no olvides que eres hombre….pasajero.

Detenidos en el tiempo
Como en los personajes de Alejo Carpentier en su novela “Los pasos perdidos”, todavía hay gobernantes en activo y semirretirados, que intentan drogar a sus pueblos con ideas, vocabulario y temas hundidos en el pasado. A ellos les sirven para mantener a su gente con el miedo en el cuerpo, haciéndoles sentir el peligro de una tercera y definitiva guerra mundial o el inminente ataque del “imperio” a su nación, o los seguros complots que los poderes fácticos preparan contra la revolución.
El que todavía manda en Cuba, Fidel Castro Ruz, se olvidó, por ejemplo, de que la Unión Soviética ya no existe y por lo tanto tampoco hay soviéticos. Vive en el pasado, habla de guerras imaginarias, de ataques a la revolución; de todo menos de los problemas en los que vive la Perla de las Antillas (¿?) Eso es mejor no tocarlo.
¿Es justo que un pueblo digno y entusiasta, culto y dinámico, viva en el ostracismo en pleno siglo XXI, sólo porque dos hermanos no quieran reconocer que el sistema fracasó, que así no se llega a ninguna parte, que los sueños, sueños son y poco más?.El orgullo de los hermanos Castro, la incapacidad o terror de reconocer su equivocación, tienen a un pueblo sumido en la miseria, en la desgana, en el abandono y en la corrupción, sí, también en eso.
Les vendría muy bien a los hermanos Castro escuchar a su colega del Uruguay, izquierdoso él, antiguo guerrillero, pero al que los años y la experiencia política, le han enseñado que no se pueden hacer ensayos en esos temas y que el pragmatismo vale mucho en política de estado.
Recién se da cuenta Raúl que hay muchos, muchísimos (al parecer casi todos los cubanos) que viven del Estado y sin trabajar. Y ya no hay arcas que aguanten tanto despilfarrro. Afirmó hace unos días que el mundo entero cree que en Cuba se vive sin trabajar y que eso se terminó. Tarde te enteras, amigo Raúl.
¿No sería mejor para Cuba y los cubanos que sus mandatarios se pusieran a pensar qué habrán hecho mal para que hayan llegado a esa situación? Pero es más fácil decir y repetir día tras día y discurso tras discurso que la culpa es de EEUU, que la revolución está amenazada desde dentro por los mercenarios del imperio… y por eso los tiene en la cárcel.
Y todavía hay ilusos por el mundo que alaban el gran esfuerzo que la revolución cubana ha hecho en educación, salud y deporte…., es decir, en temas que, politizados al extremo, sólo han servido para vender a buen precio su revolución. Y si no que se lo pregunten a los venezolanos.
Hay médicos ecuatorianos excelentes en Chile, en EEUU, en España… pero la revolución cubana envía su ciencia y su cultura médicas a todo el mundo, envueltas en verde olivo, como único medio para que lleguen los dólares a las escuálidas arcas del estado comunista.
Y mientras socialistas de la talla de Felipe González afirman que de lo que se trata es de mejorar el sistema de comercio, ellos y otros acólitos, regresan al pasado que no volverá y dedican todas sus energías en destrozar el sistema empresarial y económico de sus países y la iniciativa privada, dicen que para empezar de cero…
Los indispensables…
El poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente.
Hace tan sólo unos días, volvía a casa el político y diplomático Javier Solana, dejando atrás muchos años de un positivo trabajo al frente de la diplomacia de la Unión Europea. En el reportaje de Informe Semanal que emite TVE, afirmaba e insistía en la idea de que más de diez años no es conveniente que un funcionario siga en un puesto de gran responsabilidad.
Estas palabras me llevan de la mano a reflexionar sobre algunos mandatarios de nuestro continente Sudamericano que, por lo visto, se empiezan a considerar indispensables al frente de los destinos de sus pueblos. Diez años, para ellos, es poco tiempo; hay que arreglar la Constitución para que su mandato sea indefinido, hasta que se mueran. Sí, porque, en palabras de uno de ellos, nadie puede sustituirle.
En este momento “los indispensables”, así se creen ellos, tienen nombre y apellidos.
El gobernante de Venezuela, el histriónico coronel y presidente, llegó al poder gracias al golpe de Estado que él dirigió. Cuenten los años que lleva gobernando. Ha ganado el resto de elecciones, pero nadie se preocupa, en la UE, por ejemplo, de cómo han sido realizadas, especialmente cómo ha sido la campaña electoral en relación a igualdad de oportunidades para los diferentes candidatos. Ya encontró la manera para poder ser reelegido y está buscando la forma de perpetuarse en el poder…. porque “sin mí, nada podéis hacer” con perdón…
El señor Evo Morales prometió en su primer triunfo, que no aceptaría la reelección. Sin embargo, ya le picó el gusanito que tanta alegría genera en algunos mandatarios y, haciendo una huelguita de hambre, al estilo de los políticos adolescentes, logró que “su Asamblea Legislativa” (suya porque la mayoría aplasta) le cambiara la Constitución que ellos mismos hicieron, para poderse presentar de nuevo en período seguido. Ahora, que ya ganó por mayoría, afirma que este va a ser su primer mandato con la nueva Constitución. Lo que en buenas palabras significa que cinco que ya gobernó (pero que no cuentan para el caso porque se hizo con la antigua, se sumarán a los cinco que inicia y que puede repetir porque la Constitución se lo permite. Total 15 años. (¿Qué dirá Javier Solana?)
El joven y arrogante mandatario de Ecuador, parece ir por el mismo camino. Gobernó dos años e inició de nuevo con la nueva Constitución. El presente periodo dura cuatro años; suponiendo que se presente de nuevo a la reelección y gane, serían 10 años seguidos. Pero nadie puede asegurar en estos momentos y circunstancias que “su Asamblea” (sobre la que manda y ordena) no pueda reformar la Constitución para que el ilustre economista se perpetúe en el poder.
En Nicaragua se termina el período para Daniel Ortega. Según la Constitución está vedada la reelección inmediata. Únicamente el poder Legislativo puede hacer reformas a la Ley Suprema. Se decía que, para continuar en el mando, iría de candidata su esposa. Pero por si acaso ya lo arreglaron mucho mejor y seguro. La Corte de Justicia, que en Nicaragua no tiene esas atribuciones, consideró que el artículo de la Constitución que prohíbe la reelección inmediata, es inaplicable. Resuelto el asunto. Habrá Ortega para muchos años…
En Argentina sucedió más o menos lo mismo. Me voy y dejo a mi esposa en el sillón, pero sigo gobernando yo… Además, si hace falta dinero para convencer a la gente en la campaña, pues ahí están los petrodólares de “nuestro incondicional amigo y protector Chávez”
La misma jugarreta quiso hacer “el del sombrero” en Honduras. Sigo sin entender cuál es el criterio que se maneja en algunos gobiernos para dar por bueno o malo lo acontecido en algunos países. ¿Estarías de acuerdo que un gobernante por sí y sin escuchar lo sensato de una Constitución que prohíbe toda reelección de presidente, organice, contra todo y contra todos (entiéndase Organismos del Estado), una consulta popular a destiempo, fuera de lo previsto y aprobado, con la intención, sólo intención… (él la llamó “encuesta”) de auscultar sobre una posible urna en las elecciones de noviembre donde depositar el sí o el no para una Constituyente? Pero si no lo sabes, te lo cuento: urnas y papeletas de votación fueron hechas fuera del país, regaladas mejor, por el patrocinador del desaguisado: Chávez. ¿No es un ejemplo de burda y descarada injerencia en un país que no es el suyo?
Realmente da pena leer las declaraciones de algunos importantes políticos españoles como el señor Moratinos al referirse a las elecciones en Honduras en donde el pueblo gritó con su participación, que lo que quería era paz, libertad y trabajo. ¿Qué les interesa más a los que todavía ignoran los resultados y el ambiente en que se hizo la elección, el pueblo o el “del sombrero? ¿Quién sufrirá si continúa la idea de los de Mercosur, del Alba y de algunos talibanes europeos de imponer sanciones a Honduras, el pueblo o el gobernante? Francamente da pena.